10 tareas mínimas para mantener tu jardín vivo en vacaciones

Posted By: Adrían Medina In: Cuidado del Jardín Comment: 0 Hit: 820

Después de todo el año cuidando tu jardín, llega el momento de las vacaciones. Y junto con la maleta y la ilusión del viaje, aparece también esa preocupación: ¿qué pasará con tus plantas mientras no estás?

Sería una pena volver y encontrarte con que el césped se ha secado, las macetas están mustias o alguna plaga ha hecho de las suyas. 

La buena noticia es que evitarlo está en tu mano. No necesitas complicarte demasiado ni hacer grandes inversiones.

Con unas cuantas tareas sencillas antes de salir puedes asegurarte de que tu jardín tenga todo lo que necesita para seguir vivo, fresco y verde mientras estás fuera. 

Y eso es justo lo que vamos a contarte en este post.

¿Empezamos?

10 tareas mínimas para mantener tu jardín vivo en vacaciones

No necesitas hacer nada complicado. 

Con estas 10 tareas básicas podrás irte de vacaciones tranquilo sabiendo que tu jardín tendrá agua, sombra y protección suficiente para resistir esos días sin ti. 

Vamos a verlos.

1. Ajusta el riego automático (o improvisa uno)

Cuando te vas de vacaciones en verano, lo más importante es que tus plantas sigan recibiendo suficiente riego.

¿Cómo hacerlo?

Lo más sencillo es tener un sistema de riego automático que les dé agua regularmente.

Eso sí, asegúrate de comprobar que:

  • Los goteros no están obstruidos.
  • Los aspersores cubren bien toda la superficie (si tienes césped y/o un jardín amplio).
  • El programador está bien configurado.

Lo ideal es poner riegos más cortos pero frecuentes, siempre a primera hora de la mañana o al anochecer, cuando el sol ya no evapora el agua tan rápido.

Además, recuerda ajustar la cantidad de riego a las necesidades de cada planta.

Pero ¿y si no cuentas con un sistema de riego automático?

En ese caso hay muchas alternativas caseras para seguir regando tus plantas sin estar en casa.

Puedes usar:

Conos de cerámica que liberan agua poco a poco. 

Botellas invertidas que actúan como un goteo.

Geles que van liberando el agua gradualmente a lo largo de varios días.

Asegurarte de que todas tus plantas siguen recibiendo la cantidad justa de riego que necesitan es fundamental para que, cuando vuelvas a casa, te las encuentres sanas.

2. Acolcha el suelo para retener la humedad

Esto va muy ligado con el punto anterior.

El acolchado consiste en cubrir la superficie del suelo con una capa de materiales orgánicos como corteza de pino, paja, hojas secas o restos de poda triturados. 

También puedes usar grava o piedras decorativas, aunque lo ideal es combinarlo con materia orgánica para que, además de retener la humedad, enriquezca la tierra poco a poco.

¿Para qué sirve exactamente? 

Por un lado, reduce la evaporación del agua, lo que significa que cada riego dura más tiempo. 

Pero además, mantiene la temperatura del suelo más estable, protegiendo las raíces del calor extremo. 

Son todo ventajas.

3. Agrupa las macetas en zonas de sombra parcial

Las plantas en maceta siempre son las más vulnerables cuando te vas de vacaciones.

La razón es sencilla: tienen menos tierra y, por tanto, menos reservas de agua y nutrientes. 

Además, los tiestos se recalientan con mucha rapidez, sobre todo si son de plástico o si están en superficies como el cemento o la piedra, que acumulan calor.

Una manera fácil de ayudarlas es agruparlas todas en un mismo rincón, preferiblemente en semisombra. 

De esta forma, se protegen unas a otras, el suelo conserva mejor la humedad y el sol no incide de manera directa sobre cada maceta. 

Si no tienes un espacio con sombra natural, puedes improvisar un toldo ligero o colocar una malla de sombreo.

Otro detalle importante: si las macetas están en contacto directo con suelos muy calientes, como la terraza, lo mejor es elevarlas con bases o colocarles un plato con un poco de agua. 

Así evitas que el calor se transmita directamente y alargas la humedad del sustrato.

Además, al agruparlas puedes organizar mejor el riego, porque tendrás todas las plantas juntas en la misma zona.

4. Riega en profundidad justo antes de salir

Justo antes de irte de vacaciones, puedes regar en profundidad para que el suelo o el sustrato se empapen bien y las raíces tengan una buena reserva de humedad. 

Esto ayudará a que tus plantas aguanten más tiempo sin secarse.

En el caso del césped o de los arbustos, lo ideal es dejar que el agua cale varios centímetros bajo la superficie. Así evitamos que la humedad se quede solo en la capa más superficial, que es la que se seca más rápido con el calor. 

Con las macetas conviene regar hasta que el agua salga por los agujeros de drenaje. 

Ese es el indicador de que todo el sustrato se ha hidratado de manera uniforme. 

5. Poda lo necesario para que consuman menos agua

Antes de marcharte, dedica un rato a revisar tus plantas y darles una poda ligera. 

Eliminar flores marchitas, ramas secas y tallos demasiado largos. 

De esta forma, la planta no necesitará tantos nutrientes ni agua y aguantará mejor los días que estés fuera.

Y en el caso de las plantas de flor, retirar los capullos que estén a punto de abrirse evitará que gasten energía en florecer justo mientras no estás para disfrutarlas.

6. Retira malas hierbas y hojas secas

Las malas hierbas son auténticas oportunistas: compiten con tus plantas por el agua y los nutrientes justo cuando más falta les hacen. 

Si las dejas crecer mientras estás fuera, absorberán buena parte de la humedad del suelo y tus plantas tendrán menos reservas para sobrevivir.

Dedica un rato a arrancarlas antes de irte. 

Aprovecha también para retirar hojas secas y restos de ramas caídas. Así no solo despejas el terreno, sino que reduces el riesgo de plagas y hongos, que encuentran en esos restos el lugar perfecto para instalarse.

Y hablando de plagas…

7. Protege tus plantas de plagas estivales

El verano es la temporada favorita de muchas plagas: araña roja, pulgón, cochinilla, trips, mosca blanca… todas ellas encuentran en el calor y la sequedad el ambiente perfecto para multiplicarse. 

Y lo peor es que, si se instalan en sus plantas mientras estás fuera, los daños pueden ser irreversibles.

Por eso conviene adelantarse. 

Revisa tus plantas unos días antes de marcharte y, si detectas algún síntoma hojas amarillentas, puntitos en el envés, telarañas finas o manchas pegajosas), aplica un tratamiento específico cuanto antes. 

Si no ves nada, también puedes hacer una aplicación preventiva con un insecticida o fungicida adecuado, sobre todo en especies más sensibles.

8. Usa macetas de barro en lugar de plástico

Puede parecer un detalle sin importancia, pero el material de las macetas influye mucho en cómo tus plantas soportan el calor del verano. 

Las de plástico se recalientan con rapidez y retienen demasiado calor en el sustrato, lo que hace que se seque antes y que las raíces sufran.

En cambio, las macetas de barro transpiran de forma natural: permiten que la tierra se mantenga más fresca y conservan la humedad durante más tiempo. 

Si no quieres cambiar todas tus macetas, al menos procura que las plantas más delicadas o las que necesitan más agua estén en tiestos de barro. Es una manera sencilla de darles un extra de protección frente al calor mientras estás fuera.

9. Revisa el drenaje

Un riego abundante sin buen drenaje puede dejar las raíces encharcadas durante días, y eso favorece la aparición de hongos o incluso la pudrición.

Antes de irte de vacaciones revisa que tus macetas tengan agujeros en la base y que no estén obstruidos. 

Si usas platos debajo, procura que no acumulen demasiada agua: basta con un poco para mantener la humedad, pero nunca dejes un charco permanente.

En el jardín, asegúrate de que la tierra no esté demasiado compactada. 

Si lo está, bastará con airearla un poco con una horquilla o un escarificador manual para que el agua penetre mejor y se reparta de forma uniforme.

Piensa que, si tienes que elegir, es preferible que el sustrato se quede algo seco a que esté encharcado. La mayoría de plantas toleran mejor pasar un par de días con menos agua que sufrir el ahogo de sus raíces.

10. Pide a alguien que les eche un vistazo

Los consejos que te hemos dado te pueden ayudar si solo vas a estar fuera unos pocos días.

Pero si tienes planeadas unas vacaciones largas, lo mejor es que pidas ayuda a alguien de confianza: un familiar, un amigo o incluso un vecino. 

Pídeles que pase de vez en cuando a echar un vistazo y a revisar que todas las plantas tienen suficiente agua.

Ya estás listo para irte de vacaciones… y tus plantas, también

Con estas diez tareas básicas podrás irte de vacaciones con la tranquilidad de que tu jardín estará en buen estado a la vuelta. 

Como ves son cosas muy sencillas pero que van a ayudar muchísimo a que tus plantas permanezcan sanas durante los días que estarás fuera.

Y si necesitas ayuda para organizar los cuidados de tus plantas o quieres que te asesoremos sobre los productos más adecuados, ya sabes que puedes ponerte en contacto con nosotros.

En Viveros González llevamos más de 40 años ayudando a nuestros clientes a cuidar de sus plantas y jardines, así que podemos asesorarte con lo que necesites.

Estaremos encantados de ayudarte a mantener tus plantas sanas y felices.

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