Tendencia: jardines sin césped y con planta tapizante
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Autor Adrián Medina Alarcón
Tener un jardín con césped siempre ha sido el sueño de muchos amantes de las plantas.
Es normal: la idea de tener una pradera verde por la que pasear descalzos o pasear es muy agradable… pero también es cierto que no es la opción más sencilla de mantener, ni tampoco la más sostenible (sobre todo en épocas de sequía).
Por eso en los últimos años cada vez están surgiendo más opciones alternativas. Opciones de jardines sin césped pero igual de decorativas, más fáciles de cuidar y más sostenibles.
Y especialmente se están usando plantas tapizantes.
En este artículo te contamos las ventajas de tener un jardín sin césped y las mejores alternativas si vives en una zona de clima mediterráneo.
¡Empezamos!
¿Por qué crear un jardín sin césped?
Aunque el césped sigue siendo una opción válida y estética en muchos jardines, lo cierto es que no siempre compensa el esfuerzo que requiere.
Y no lo decimos solo por comodidad, sino también por cuestiones medioambientales.
Aquí te explicamos los principales motivos por los que cada vez más personas se animan a probar otras alternativas.
1. Motivos prácticos
Mantener un césped en buen estado no es tarea fácil.
Hay que segarlo con frecuencia, regarlo de forma constante (sobre todo en verano), vigilar la aparición de malas hierbas, airearlo de vez en cuando, escarificarlo, resembrar…
Si tienes tiempo y ganas de cuidar tu jardín, esto no tiene por qué ser un problema.
Pero si lo que quieres es un espacio bonito y funcional sin tener que estar siempre encima, quizás el césped no sea la mejor opción.
Otro punto importante es que el césped no siempre se adapta bien a todas las zonas del jardín. En lugares con mucha sombra, en terrenos pobres o en pendientes, puede que no arraigue y/o se desarrolle igual de bien.
En cambio, hay muchas tapizantes que crecen sin problemas en esas condiciones y que requieren muchos menos cuidados.
2. Beneficios ecológicos
Además del trabajo que supone, hay una cuestión que pesa cada vez más: el impacto ambiental. El césped necesita bastante agua para mantenerse verde, y en climas como el nuestro, eso puede ser un problema.
- Menos consumo de agua: muchas tapizantes están adaptadas a la sequía y se mantienen bien con riegos mínimos.
- Más vida en tu jardín: algunas variedades de plantas tapizantes con flores te permiten atraen abejas, mariposas y otros insectos beneficiosos.
Ahora que tenemos las bases claras, te explicamos qué plantas tapizantes son más interesantes para un jardín mediterráneo.
Tapizantes ideales para climas mediterráneos
En zonas como la nuestra, con veranos calurosos y escasez de lluvias, conviene elegir plantas que aguanten bien el sol y no necesiten demasiada agua. Estas son algunas de las más recomendables:
1. Thymus serpyllum (tomillo rastrero)
El tomillo rastrero es una de las tapizantes más versátiles y agradecidas que puedes utilizar. Se adapta perfectamente a zonas soleadas y terrenos secos, y tiene un crecimiento denso que cubre muy bien el suelo, incluso en terrenos pedregosos o con poca materia orgánica.
Durante la primavera y el verano produce pequeñas flores de color rosa o púrpura que, además de embellecer el jardín, atraen abejas y mariposas, lo que contribuye a aumentar la biodiversidad.
Otra ventaja es su aroma intenso y agradable, que se libera al pisarlo o al rozarlo. Aunque soporta algo de tránsito, lo ideal es usarlo en zonas de paso ocasional o decorativas.
Es perfecto para bordes, entre losas, rocallas o incluso como base en jardineras amplias. Una vez establecido, apenas necesita riego y crece bien sin apenas cuidados.
2. Dymondia margaretae
Esta tapizante sudafricana está especialmente indicada para climas cálidos y suelos bien drenados.
Forma una alfombra densa y compacta, con hojas pequeñas de tono verde grisáceo en el haz y blanquecino por el envés, lo que le da un aspecto muy particular.
Florece en verano con pequeñas flores amarillas en forma de margarita, y aunque su floración no es lo más llamativo, el contraste entre el follaje y las flores crea un efecto decorativo muy interesante.
Una de sus grandes ventajas es que tolera el pisoteo moderado, por lo que puede usarse en zonas de paso ligero o incluso como sustituto del césped en partes del jardín que no se usen de forma intensiva.
Además, resiste la sequía una vez bien enraizada y apenas necesita mantenimiento.
3. Lippia nodiflora (falsa verbena)
Si lo que buscas es una tapizante de crecimiento rápido y buen comportamiento en terrenos exigentes, la falsa verbena puede ser una excelente opción.
Se adapta a todo tipo de suelos, incluso arcillosos, y soporta tanto el sol directo como la media sombra.
Lo más destacable es su capacidad para extenderse con rapidez, formando una cobertura vegetal uniforme que evita la aparición de malas hierbas.
Florece desde finales de primavera hasta bien entrado el otoño, con pequeñas flores rosadas o blancas agrupadas en cabezuelas que aportan un toque delicado al conjunto.
Aunque tolera cierto grado de pisoteo, se comporta mejor como tapizante decorativa o para cubrir grandes superficies que no se usen constantemente. Una vez establecida, requiere muy poco riego y puede crecer incluso sin riego en zonas donde el clima lo permita.
4. Sedum acre y otras crasas rastreras
Los Sedum, en sus múltiples variedades, son un clásico entre las plantas tapizantes resistentes a la sequía.
En especial el Sedum acre, también conocido como "pampajarito" o "mordedor", destaca por su resistencia extrema y su capacidad para sobrevivir en condiciones muy duras: suelos pobres, escasa agua, exposición solar intensa…
Forman cojines de pequeñas hojas carnosas, a menudo de color verde brillante o grisáceo, que almacenan agua en su interior, lo que las convierte en especialistas en soportar veranos intensos sin apenas riego.
En primavera o principios de verano, florecen con pequeñas flores amarillas muy vistosas que cubren toda la planta.
Los Sedum son ideales para rocallas, muros, bordes o incluso cubiertas vegetales. No resisten el pisoteo, pero son perfectos para zonas donde lo que se busca es cubrir el suelo con un efecto decorativo natural, silvestre y de bajo mantenimiento.
5. Ajuga reptans
Aunque es menos resistente a la sequía que otras tapizantes de esta lista, la Ajuga reptans tiene muchas otras cualidades que la hacen muy interesante para jardines mediterráneos.
Forma una cobertura densa con hojas de color verde oscuro o púrpura, según la variedad, y produce en primavera unas espigas florales azuladas muy llamativas que aportan un toque de color y verticalidad.
Su crecimiento es rápido y tapiza con facilidad zonas difíciles como las ubicadas bajo árboles o en la base de setos.
Al preferir algo más de humedad, funciona mejor en rincones frescos, semisombreados o con riego ocasional, y es ideal para combinar con otras especies más tolerantes a la sequía en un jardín con distintos niveles de exposición al sol.
¿Conocías todas estas alternativas al césped?
Esperamos que este artículo te haya descubierto algunas de las posibilidades que tienes para crear un jardín lleno de plantas y sostenible.
Si te ha quedado cualquier duda o si quieres que te ayudemos a crear el jardín perfecto para ti, solo tienes que entrar aquí y contactarnos.
En Viveros González llevamos más de 40 años trabajando, y tenemos mucha experiencia diseñando todo tipo de jardines.
Estaremos encantados de ayudarte a mantener tus plantas sanas y felices.
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