5 plantas que se riegan poco y decoran mucho (perfectas si no tienes tiempo)

Te encanta tener plantas en casa. Pero entre el trabajo, las tareas del día a día y el poco tiempo para pararte a cuidarlas… acabas dejando pasar la idea.

Lo entendemos perfectamente. Porque no todo el mundo tiene tiempo de estar pendiente del riego, de cambiar el sustrato o de buscar el rincón más luminoso de la casa.

La buena noticia es que esto no tiene por qué ser un problema.

Existen plantas muy resistentes, que apenas necesitan agua y que, aun así, son capaces de llenar cualquier espacio de estilo y frescura.

En este post hemos reunido nuestras cinco favoritas: plantas que decoran un montón y que apenas te van a pedir cuidados. Ideales si quieres disfrutar de lo bonito de tener plantas sin estar todo el día pendiente de ellas.

Estas son nuestras 5 plantas favoritas si no tienes tiempo (pero sí buen gusto)

Todas las plantas que vas a ver a continuación tienen algo en común: son bonitas, fáciles de cuidar y no necesitas estar pendiente de ellas.

Algunas aguantan sin problemas sin agua durante varios días. Otras, directamente, prefieren los riegos muy esporádicos. Y todas tienen algo especial que las hace perfectas para decorar cualquier rincón de casa.

Si buscas una planta que lo tenga todo (y que además sea fácil de cuidar), aquí tienes cinco que no te van a fallar.

1. Sansevieria o lengua de suegra

Esta planta es todo un clásico… y con razón.

Sus hojas largas, verticales y con bordes amarillos o plateados le dan un aire moderno y elegante, ideal para cualquier rincón de la casa. 

Combina bien con decoraciones minimalistas, ambientes naturales o incluso espacios más coloridos, porque tiene ese punto exótico que combina bien con todo.

Pero lo mejor de la sansevieria no es su aspecto, sino lo poco que pide.

Aguanta mucho tiempo sin agua, tolera bien la luminosidad baja y apenas necesita atención. 

De hecho, es mejor pecar por defecto que por exceso: un riego moderado cada dos o tres semanas suele ser suficiente.

2. Poto

Si hay una planta que lo aguanta (casi) todo, esa es el poto.

Sus hojas verdes y brillantes crecen en forma de enredadera, así que puedes dejarla colgar desde una estantería, ponerla en una repisa o dejar que trepe por una pared. 

Y lo mejor es que siempre queda bien: da un toque fresco y natural sin recargar el ambiente.

Además, es una de las plantas más agradecidas que puedes tener.

No necesita mucha luz (de hecho, prefiere la semisombra) y tampoco requiere un riego constante. Lo único importante es no encharcar el sustrato y dejar que se seque entre riego y riego. Así estará feliz.

Otra ventaja es que crece rápido y puedes multiplicarla fácilmente. Basta con cortar un tallo, ponerlo en agua unos días… y verás cómo empiezan a salir raíces.

Si quieres una planta fácil, resistente y con ese aire de jungla urbana, el poto es un acierto seguro.

3. Espatifilo

El espatifilo tiene unas hojas verdes intensas que dan vida a cualquier rincón. Además, tiene unas flores preciosas, blancas y alargadas, que florecen varias veces al año y que duran semanas. 

Y sí: todo eso con poquísimos cuidados.

Le basta con una luz suave y un riego moderado. De hecho, una de las formas más fáciles de saber cuándo necesita agua es fijarte en sus hojas: si las ves caídas, es hora de regar. 

Además, es conocida por su capacidad para purificar el aire. Por eso se ha vuelto una habitual en dormitorios, oficinas y espacios cerrados.

4. Aspidistra

A la Aspidistra la llaman “planta de hierro” y no es por casualidad.

Es una de esas especies que parecen hechas para los despistados que se olvidan de regar. O para los que no tienen una zona muy luminosa donde colocarla.

Además, soporta bien tanto el frío como las corrientes de aire (aunque si la colocas en una zona de la casa donde esté a gusto, ¡mejor!).

Queda bien en interiores clásicos, pero también en espacios más modernos donde queremos poner un toque verde sin caer en lo típico.

No necesita apenas mantenimiento. Riego muy espaciado (incluso en verano), poca luz directa y ningún capricho especial.

Si tienes un rincón sombrío y quieres vestirlo con una planta que no te dé trabajo, esta es una gran candidata.

5. Crasas (Echeveria, Sedum, Graptopetalum…)

Sí, con esta última recomendación hemos hecho un poco de trampa… porque no vamos a recomendarte una planta completa, sino toda una familia:

Las crasas.

Son pequeñas, decorativas, resistentes… y lo aguantan todo.

Las crasas son ese tipo de planta que puedes tener sobre una estantería, en el alféizar de la ventana o hasta como centro de mesa, y que va a seguir igual de bonita pasen los días que pasen.

Sus hojas gruesas y carnosas les sirven para almacenar agua, lo que significa que no tendrás que regarlas casi nunca. 

Un riego cada dos semanas (y aún más espaciado en invierno) es más que suficiente. 

Pero además de prácticas, son preciosas. Hay crasas verdes, rojizas, azuladas… en forma de roseta, de flor, de estrella. 

Nosotros las usamos para crear composiciones para centros de mesas, ¡y quedan maravillosos!

Lo único que piden es luz natural y un buen drenaje. Por lo demás, se conforman con muy poco. Y eso las convierte en una de las opciones más cómodas y bonitas para tener plantas en casa.

¿No sabes cuál elegir? Nosotros te ayudamos

Como ves, tener plantas bonitas no está reñido con tener poco tiempo. Estas cinco especies lo ponen muy fácil: son resistentes, se adaptan a casi cualquier espacio y apenas piden cuidados.

Pero si aún no tienes claro cuál encaja mejor contigo, no te preocupes.

Llevamos más de 40 años rodeados de plantas y ayudando a nuestros clientes a encontrar justo lo que necesitan. 

Si nos cuentas cómo es tu casa, cuánta luz tienes o qué estilo te gusta, estaremos encantados de recomendarte la mejor opción.

Solo tienes que escribirnos.

Estaremos encantados de ayudarte a mantener tu casa llena de plantas sanas y felices.